¿Por qué no hay peligro de desabastecimiento de huevo?

Noticias

En el planeta se consumen entre 1.500 y 1.800 billones europeos de huevos por año natural, es decir, del orden de 180 a 230 huevos por persona de promedio al año, no en vano, es tan demandado que, la investigadora británica Annie Larkins, en el seno de la Universidad de Londres, ha sido una de las precursoras del huevo artificial, es decir, este huevo sí fue antes que la gallina, un huevo a base de proteína de guisante, que sabe a huevo tradicional, elaborado con alginato obtenido a partir de un polisacárido procedente de las macroalgas pardas.

Teniendo en cuenta que, en 2023, había 8.100 millones de gallinas ponedoras a nivel mundial, que producían 1.800 billones de huevos con cáscara, unos 600 billones de euros en valor de mercado, pues bien, se estima que en no más de 10 años, el huevo artificial supondría el 5% del total del mercado, es decir, unos 30 billones de euros. 

¿Cuándo se empezó a incrementar el precio del huevo en España, y por qué?

La subida se produjo a finales del primer trimestre de 2025, llegando a incrementarse el precio en más de un 25%, y se ha mantenido durante el comienzo de este ejercicio 2026, siendo mucho más alto este incremento en España comparativamente con el resto del Europa, en términos de inflación interanual 2025, España estuvo de forma aproximada en un 19%, mientras que en la eurozona no se superó el 7%.   

¿Qué motivos incidieron en tal incremento?

En un mercado en equilibrio las razones fueron varias teniendo en cuenta que España es excedentaria en la producción de huevos, y que el valor  de los huevos exportados es superior al que suponen  el consumo interno, la caída de oferta provocada por la gripe aviar, el incremento del precio de los insumos, como energía, piensos, agua, mano de obra,  etc. generaron un entorno en el cual existía una demanda potencial garantizada, (80% de la oferta se consume en el mercado interno, y 20% se exporta), y una oferta insuficiente para cubrirla, el  mercado solo tiene una herramienta que establece el equilibrio entre ambas magnitudes,  el precio, que se incrementó, como se ha dicho anteriormente hasta en un 25%.

Durante 2026 el precio del huevo subió un 20%. ¿Cuáles fueron los motivos?

La razón es básica, pues no siempre los incrementos de costes en origen se trasladan a la cadena de valor, fue el incremento de la demanda interna, cada español incremento su ingesta anual en unos 10 huevos, pasando de 140 a 150 por cada año, esto unido a una caída de oferta por factores como la gripe aviar generaron un entorno más que razonable para el incremento de las cotizaciones del huevo en el mercado.

¿Han  incidido en la subida el incremento de coste, como por ejemplo de insumos?

En la composición total de producción de huevo el incremento del valor de insumos como energía mano de obra, agua, y piensos supuso del orden  del 7%, pero el mayor coste lo supusieron durante el año 2025 las medidas de bioseguridad, es decir, acciones encaminadas a evitar problemas de salud (por la gripe aviar) en su consumo, ello supuso un incremento del 23%, por lo tanto, y por orden los costes  que en mayor medida más elevaron  el coste de producción de los huevos fueron, las medidas de bioseguridad, la evolución en las cotizaciones de los piensos, y  la apreciación del coste de la energía en el ámbito ganadero, por ese orden.  No obstante, salvo que exista un defecto de oferta, las subidas de costes de producción no son u argumento de incremento de precio, o raramente, no lo acepta el mercado, salvo en entornos de excesos de oferta.  

¿El encarecimiento del huevo es un caso aislado?

Es una tendencia clara que será más habitual cada vez, sin duda, para todos los alimentos con este origen. 

El 99,7% de los nutrientes de los que nos alimentamos provienen de la agricultura y éste es un dato de peso. En el mundo tan solo hay un 5% de tierra cultivable, de la cual el 74% ya está cultivada, El agua dulce accesible en el Planeta para el ser humano es tan solo el 0,00025% del total de superficie terrestre; para 2100 se espera que para la agricultura no se destine ni tan siquiera el 15% del total de población activa; ya somos más de 8.000 millones de personas, de los cuales, más de 920 millones pasan hambre a diario por no tener que comer. Esto ha llevado a que cada vez nos alimentemos más de productos que no son comida convencional, como es el caso de la nofood, es decir, aquellos alimentos de aspecto y sabor similar a la comida convencional, pero que no son un sustento habitual, fundamentalmente por su origen, composición y modo de elaboración, o los productos ultraprocesados, que surgen a partir de otros muchos alimentos como parte de su composición, se les añaden productos estabilizantes naturales o de síntesis para incrementar su sabor y su apetencia por parte del consumidor. Las razones de la elaboración de sendos productos son diversas, pero entre otras, está la mayor disponibilidad de compuestos, materias primas más baratas y menos naturales, adicción debido a su composición, etc. Es decir, cada vez somos más, con menos recursos, y muy limitados, como agua, mano de obra, o tierra disponible para cultivar, lo que provoca que obtengamos menos alimentos y de peor calidad. A que seamos conscientes de esta situación han contribuido eventos como la pandemia, la meteoropatía o las guerras, entre otras. Por lo tanto, la actividad agrícola es esencial, necesaria, y vital, y cada vez lo será más para garantizar la continuidad de la humanidad, tal y como actualmente se conoce. La agricultura y la ganadería están pasando de ser unas actividades denostadas a unas profesiones sofisticadas.

¿Cómo afectan las crisis sanitarias en la oferta y a la tendencia de precios?

Cualquier eventualidad que suponga una constricción de la oferta, con una demanda estable, o creciente, como es este caso es un detonante que contribuye en el incremento de las cotizaciones, pero en este caso, además de reducir la oferta, por los costes en que se incurren con objeto de mantener la seguridad alimentaria en su consumo hacen que sean dos vías de incremento, por un lado, por la caída de oferta, y por otro, a través del incremento de los costes de producción.

¿Ha descendido la oferta de huevos en España?

Como se ha dicho de forma previa, para que se trasladen a la cadena de valor un exceso de costes en origen, que realmente ha sucedido en España en la producción de huevos, igualmente es necesario que exista una demanda que supere a la oferta, por lo tanto en este caso, son dos los factores que han influido en el incremento de precio en los huevos, por un lado el incremento de la demanda de un 8% en un solo año, en 2025, cada español de media comió 10mhuevos más en todo el año natural, y por otro, el incremento de costes que fue del orden del 30%, en ese orden pero realmente no todo el incremento de costes fue incorporado a la cadena de valor, solo una porción, pues el previo subió del orden del 25%, mientras que los costes lo hicieron de media en un 30%, pero lo esencialmente necesario es una potencial demanda, que supere a la oferta real. 

¿Cómo afecta al sector productor del huevo esta situación?

Realmente los productores han tenido una caída de renta neta, pues el incremento de costes supera a la apreciación del producto, en este caso del huevo, por lo tanto, aún cuando los usuarios pagan más por los huevos que adquieren, el productor percibe una renta inferior, dicho de otro modo, por cada huevo adicional que vende un productor, este se hace algo más pobre que antes de hacerlo. Esta es la situación que están viviendo, y por lo tanto es razonable su descontento sectorial generalizado. 

¿Qué eslabón de la cadena está absorbiendo esta subida?

La cadena de valor de la producción de huevos es corta, teniendo tan solo los productores en origen, los distribuidores, y el punto de venta, bien sea la distribución o las tiendas tradicionales, de forma habitual la cantidad de dinero que se distribuye entere la cadena de valor es de casi 2 euros por docena, la distribución en España tiene una media de márgenes en alimentos del orden del 9%, de media, por lo tanto el resto se divide entre costes de logística, el distribuidor y  el productor, con un matiz, cuanto mayor es la brecha positiva que la demanda sobre la oferta más gana el productor, y sucede todo lo contrario, en términos generales, cuando es la oferta, la que supera a la demanda.

¿Existe especulación en el mercado del huevo?

Por supuesto que ha habido tensiones, debido a que parte de la demanda externa de huevo exogeno en España ha sido sustituido por demanda del mercado doméstico, pero no se puede hablar de especulación, cuando el incremento de costes en origen supera, con creces, al incremento de precio para el usuario final, todo lo contrario, el usuario ha comprado un producto particularmente deflacionado de cara al sector de origen.

Esta evolución en la tendencia de precios, ¿Cómo ha afectado a la evolución de la demanda?

Con un incremento de precio del 25%, en 2025, se produjo una subida de demanda del 8%, se trata de un producto básico de la alimentación humana, y la tendencia alcista del precio ha supuesto para cada español, de media de 8 euros al año, un impacto que no es relevante dentro de la economía familiar.    

¿Cómo afecta esta situación a las granjas del sector ponedor?

En España hay del orden de 1.500 (año 2023) granjas de gallinas ponedoras fundamentalmente en Castilla La Mancha, un 20% menos que en 2022, por lo tanto, se está produciendo una concentración aumentando el tamaño, y desapareciendo, pasando a integrarse en grupos, fusiones, adquisiciones, etc. el resto, del mismo modo, se está pasando del sistema de  enjaulado  al de  explotación  en  libertad, esto también  hará  reducir la oferta, e incrementar los costes, y por consiguiente los precios no parece que puedan descender en el futuro, ha comenzado un movimiento en el cual solo sobrevivirán las granjas de gallinas ponedoras con escala suficiente para ser competitivas, o aquellas especializadas en huevos singulares, lo cual le puede otorgar una ventaja competitiva, como es el caso de los huevos orgánicos, de corral, etc.  

¿Desaparcaran algunas granjas? ¿Existe ese riesgo?

Desaparecerán todas aquellas que no tengan ventaja competitiva, es decir en un entorno turbulento, quienes no consigan ser rentables por escala o diferenciación, o ambos factores, dejaran de participar en el mercado por una obvia razón de incapacidad para poder ser rentables, por lo tanto, las pequeñas, deberán de integrarse, o diferenciarse para poder sobrevivir, escala o especialización, o ambas circunstancias. 

¿Corre el riesgo el huevo de dejar de ser un alimento accesible para la mayoría de los hogares?

En principio no, pues la capacidad productiva en el ámbito internacional, no solo se mantiene, se incrementa, lo que sí está claro, como para el resto de alimentos, es que la ganadería y la agricultura están sometidas a recursos limitados, cuan do sin embargo la población no deja de crecer, es decir, con menos recursos, y estos más caros debemos de alimentar a más personas,  la tendencia está clara, no obstante, como hemos visto, como en otros muchos alimentos ya existe el sucedáneo de huevo, como una alternativa más barata y accesible, no obstante el huevo por ahora seguirá siendo un alimento democratizado para cualquier ciudadano, y por consiguiente  hogar.   

¿Qué medidas cree que serían necesarias para estabilizar o rebajar los precios?

Que el ordenamiento jurídico europeo, y el español en particular sea adecuado para la producción de alimentos, y no constituya un elemento de  generación de falta de competitividad con los producidos en el resto del mundo, que  se asegure en la ganadería y la agricultura un atractivo suficiente que haga  que el relevo generacional sea una realidad, y por último, que la población activa que  se dedica a la agricultura y la ganadería cambie de tendencia, y en lugar de descender, crezca en relación  al sector servicios e industrial. Esto mejoría la ventaja competitiva del sector europeo, y del español.

¿Espera una bajada del precio del huevo en el corto plazo o esta situación se va a prolongar?

Se podría prever una caída del precio en lo que a costes de bioseguridad se refiere, es decir, del orden del 23% una vez solucionado el riesgo de gripe aviar y por consiguiente de los costes procedentes de las medidas encaminadas a reducir el riesgo alimentario en su ingesta, pero jamás volverá a una situación inicial cuyo precio sea inferior a los producidos en 2024, debido al incremento del precio de los insumos, y al factor demanda que no para de crecer. Por lo tanto, esta sería la situación de la tendencia de precios en el corto plazo.   

Juan Vilar Hernández
CEO & Founder Juan Vilar Consultores