En un momento de transformación sin precedentes para el sector primario, marcado por la incertidumbre climática y la revolución tecnológica, la figura de Álvaro Martínez, director general adjunto de Caja Rural de Jaén, se presenta como una voz clave para entender hacia dónde camina nuestro campo.
Con una visión que equilibra la tradición del trato humano con la exigencia de la digitalización, Martínez tiene claro que la estrategia de la entidad debe proteger el relevo generacional y la competitividad de agricultores y ganaderos. En esta entrevista, desgranamos los pilares que marcarán el futuro inmediato de la provincia, desde las nuevas líneas de apoyo para jóvenes que deciden apostar por la tierra, hasta la implementación del cuaderno de campo digital y las herramientas de inteligencia artificial.
Hablamos también de resiliencia. En un contexto de sequía pertinaz y volatilidad de precios, el director general adjunto de Caja Rural de Jaén explica los mecanismos de flexibilidad que la entidad pone a disposición de las explotaciones para garantizar su viabilidad. Además, profundizamos en la importancia de la diversificación de cultivos, el papel estratégico de Olivarum en la gestión de la nueva PAC, y el firme compromiso de la entidad por mantener su presencia física en los municipios, desafiando la tendencia de la exclusión financiera en el mundo rural.
P.- Caja Rural de Jaén siempre ha sido el pulmón financiero de nuestra provincia. Ante el reto del envejecimiento de la población rural, ¿qué líneas específicas de apoyo o productos financieros está impulsando la entidad para facilitar la incorporación de jóvenes agricultores y ganaderos al campo jiennense?
R.- En Caja Rural de Jaén, somos plenamente conscientes de que el relevo generacional es uno de los grandes desafíos del medio rural. Por ello, hemos diseñado líneas específicas dirigidas a jóvenes agricultores y ganaderos que incluyen financiación en condiciones preferentes, periodos de carencia más amplios y productos adaptados a las necesidades reales del inicio de la actividad. Además de facilitar el acceso al crédito para la compra de tierras, maquinaria o explotaciones, acompañamos al joven en la tramitación de ayudas públicas, ofreciendo asesoramiento integral para reducir la incertidumbre y favorecer una incorporación sólida, viable y a largo plazo.
P.- La digitalización y el cuaderno de campo digital son ya una realidad ineludible. Como parte de una estructura que incluye a Olivarum, ¿cómo se integra el asesoramiento técnico y analítico en la oferta de valor de la Caja para que el agricultor no solo reciba financiación, sino también una mejora en su competitividad y sostenibilidad?»
R.- La digitalización del sector agrario se ha convertido en un factor clave de competitividad. La propuesta presentada va más allá de la financiación tradicional, ofreciendo servicios integrales. Se combinan asesoramiento técnico, análisis de datos y herramientas digitales. Caja Rural de Jaén ha firmado un acuerdo con Demetra Agritech para impulsar la innovación. El objetivo es facilitar la adopción de soluciones tecnológicas en el ámbito agrícola. Se introduce la herramienta DemetrIA para cumplir con normativas CUE–SIEX obligatorias en 2027. El convenio ofrece a agricultores una licencia anual del Cuaderno de Explotación Digital. La plataforma automatiza procesos, simplifica gestiones y reduce el esfuerzo tecnológico. Todo ello mejora la planificación, sostenibilidad y rentabilidad de las explotaciones agrarias.
P.- Venimos de campañas marcadas por la sequía y la volatilidad de precios en el mercado del aceite. En este escenario, ¿qué mecanismos de flexibilidad o soluciones de circulante ofrece la Caja para que las explotaciones locales puedan mantener su viabilidad frente a las inclemencias climáticas y los altos costes de producción?
R.- Las últimas campañas han puesto de manifiesto la vulnerabilidad del sector ante factores externos como la sequía o la volatilidad de los mercados. Para dar respuesta a esta situación, ofrecemos soluciones de circulante flexibles, como pólizas de crédito adaptadas al ciclo productivo, anticipos de cosecha y opciones de refinanciación. Asimismo, estudiamos cada caso de forma individual para ajustar plazos y condiciones, ayudando a aliviar tensiones de liquidez y garantizando la continuidad de las explotaciones incluso en contextos adversos
P.- Aunque el olivar es el buque insignia de Jaén, el sector ganadero y otros cultivos alternativos son vitales para muchas comarcas. ¿Cuál es la visión de la Caja respecto a la diversificación agrícola de la provincia y cómo se está apoyando a otros cultivos y a los ganaderos jiennenses en sus necesidades de inversión y cumplimiento normativo?
R.- Aunque el olivar sigue siendo el eje principal de la economía agraria jiennense, desde la Caja defendemos una visión diversificada del sector. Apoyamos tanto a ganaderos como a agricultores de cultivos alternativos mediante financiación para inversiones en modernización, innovación tecnológica y cumplimiento normativo. También prestamos especial atención a proyectos ligados a la sostenibilidad, la eficiencia energética, contribuyendo así a reforzar la competitividad y resiliencia del conjunto del sector agroalimentario.
P.- La nueva Política Agraria Común (PAC) ha traído consigo una mayor complejidad burocrática y nuevas exigencias medioambientales (eco-regímenes). ¿De qué manera está simplificando la Caja estos trámites para sus socios y qué papel juega el asesoramiento técnico de Olivarum en la optimización de estas ayudas?
R.- La nueva PAC ha introducido importantes cambios y una mayor exigencia técnica y administrativa. Desde Caja Rural de Jaén trabajamos para simplificar este proceso a nuestros socios, ofreciendo un acompañamiento cercano y especializado. En este ámbito, Olivarum desempeña un papel clave, ayudando a interpretar la normativa, gestionar expedientes y optimizar el acceso a ayudas y eco-regímenes. Nuestro objetivo es que el agricultor pueda centrarse en su actividad, con la tranquilidad de contar con un respaldo técnico que maximice los beneficios de estas políticas.
P.- El modelo cooperativo es el esqueleto de la economía de nuestros pueblos. Desde su posición como director general adjunto, ¿cómo incentiva Caja Rural de Jaén los procesos de integración o fusión entre cooperativas para ganar dimensión y fuerza negociadora en los mercados internacionales?
R.- El modelo cooperativo es fundamental para el desarrollo económico de nuestra provincia. Desde nuestra posición, incentivamos los procesos de integración y colaboración entre cooperativas mediante apoyo financiero y asesoramiento estratégico. Apostamos por estructuras más dimensionadas y eficientes que permitan mejorar la comercialización, acceder a nuevos mercados y ganar capacidad de negociación a nivel internacional, siempre respetando la identidad y el arraigo territorial de cada entidad.
P.- Mientras muchas entidades cierran oficinas en el mundo rural, Caja Rural de Jaén mantiene una presencia física en casi cada municipio. ¿Cómo equilibra la entidad la inversión en banca digital con el compromiso de mantener el trato humano y directo que el agricultor y el ganadero tanto valoran?
R.- La cercanía al cliente forma parte del ADN de Caja Rural de Jaén. Frente a la tendencia de cierre de oficinas en el ámbito rural, mantenemos nuestro compromiso con la presencia física en los municipios, garantizando un trato directo y personalizado. Al mismo tiempo, estamos impulsando la transformación digital para ofrecer servicios más ágiles y accesibles. Este equilibrio entre tecnología y atención humana nos permite responder mejor a las necesidades reales de agricultores y ganaderos.


